15.9.16

Una de Charolastras...

Que hubiera sido del Cine Mexicano sin la presencia de Tenoch Iturbide y Julio Zapata?
No lo sé.
Lo que sí tengo claro es que una generación X azteca no hubiera sido documentada para la posteridad de forma tan decente.
Los Charolastras vienen a ser para nuestra cultura generacional lo que los Caifanes fueron para nuestros padres, la representación cinematográfica de un universo poblado de colores y matices, de tragedias imborrables y de logros memorables, de traiciones políticas y de devaluaciones.
Los Charolastras vivieron y asumieron sus roles de frente, como se les iba presentando.
En Y tu mamá también, Cuarón se encargó de plasmar a juventudes que se manifiestan y que se burlan, que se drogan y que trasgreden, que respetan y hacen respetar. Lo mismo sueñan dormidos que despiertos, lo mismo evaden que confrontan.
Julio Zapata representa a esa juventud de clase media baja, que aspira y que envidia, que se la parte y se cuela, que sabe por donde y consigue. Hijo de madre soltera y hermano de zapatista emancipada, se sabe dependiente de un universo femenino empoderado, se sabe libre y atado.
Tenoch es el clasico hijo de papi. Del clásico papi ausente y mami evadida. Su figura formal es la nana, nana a la que no solo adora y respeta, también llora. Tenoch se sabe solo, se sabe centro de un vacío social inevitable, se sabe libre por consecuencia y solo por naturaleza.
Ellos juegan a la vida y la riegan en las albercas soñando lo que se debe soñar despierto, en senos y pushitas, ellos se burlan de sus prepucios y de sus ascendencias, ellos se violan sus manifiestos sus novias y sus mamas. Nada se los impide.
Lo único que necesitan es un motivo compartido, a pesar de descubrir que comparten no solo gustos y aficiones necesitan uno sólido y escudo, una Mujer.
La Mujer sirve para desenmascar sus libertades y sus vacíos, sus temores y sus alianzas, sus humanidades y sus naturalezas.
Naturaleza con la que saben no pueden ni deben luchar.
No todavía.

Personajes perfectamente trazados por Alfonso Cuarón sobre un guión de su hermano Carlos, Diego Luna y Gael García lograrían todos los oros habidos y por haber, los reales y los concedidos, Copa Marcello Mastroianni en una Venecia rendida a su carisma.
Diego y Gael se posesionaron dueños de las 8 columnas de todo diario local y nacional, se convirtieron en noticia de espectáculo y en nota de farándula, en referencia obligada, adquieren un liderazgo generacional inmediato, lo mismo opinan que producen, defienden que posan, actúan que dirigen.

Gael mejor posesionado en la actuación que en la dirección, con mas aciertos que yerros, muso de Larraín, protagonista de Almodóvar y de Gondry, de Salles y de Jarmush, creadores nublados indiscutiblemente por la figura de Julio Zapata, de quien no logran apartar, de quien no consigue desprenderse.

Diego logrando un balance entre la dirección y la actuación, consiguiendo aprobación de la crítica con Abel, niño mimado de los mandamases de Cannes, bien asentado en Hollywood, en unos meses se convertirá en el primer mexicano no solo en protagonizar un Blockbuster, nada mas y nada menos que uno de los nuevos capítulos de La Guerra de las Galaxias. En la actuación, Diego ha trabajado para Spielberg y para Van Sant, para Blomkamp y con Harmony Korine hizo uno de los experimentos más psicodélicos y arriesgados, con resultado exquisito, personificó a un antisocial émulo de Michael Jackson, el mejor trabajo actoral de la pareja a la fecha, personaje que en ningún momento nos emula olor charolastra.

Juntos han producido algunos de los más grandes éxitos de nuestra Cinematografía reciente, Miss Bala, Las Elegidas, Manto Acuífero, Sin Nombre, DramaMex, Abel y Desierto entre muchos otros.

Vaya que les debemos.

Pero no todo es miel sobre hojuelas.

Figuras tan protagónicas no suelen ser recibidas con unanimidad, sí ambos son exitosos en el sentido de sus proliferas y versátiles carreras, por el mismo motivo son sujetos de lupa, y de lupa rigurosa. A ellos un error se los magnificamos, un fracaso se los restregamos hasta que nos cansamos.

El que sean experimentados y asediados por vacas sagradas no significa que sean los eximios que desarrollarán trazos actorales psicológicamente poderosos (Diego ya lo consiguió en Mister Lonely), vamos, ni siquiera garantizan una buena actuación, y es muy probable que en cada gesto o planteamiento veamos a nuestros emblemáticos Charolastras, es muy difícil de otra manera, es imposible borrarlos, no concibo borrar a Pepe el Toro de nuestro imaginario colectivo, lo mismo a Tenoch y a Julio.

Sus presencias suelen ser o parecernos las mismas, y objetivamente suele ser cierto, la mas de las veces, consecuencia de todo el choro madreador previo, no es justificación, es, así de sencillo.
A mi lo que me parece extraño, que todo ésto no es exclusivo de los hijos de Cuarón, abundan estrellas por doquier que cada que los ves en pantalla ves exactamente los mismos gestos, los mismos trazos conductuales, las mismas entonaciones y acentos, y son las grandes estrellas internacionales, esos que generan millones y millones de dolares y hasta Oscares y Baftas reciben cada que... ejemplos ya lo dije, por dondequiera...

Aqui con los vecinos del norte abundan casos, el primero que se me viene a la mente es George Clooney, siempre en su encantador papel de George Clooney, brincando el océano con los maestros de la actuación británica está el caso de Ewan McGregor, a quien le reconozco haber participado en títulos imprescindibles de las útlimas decadas como Trainspotting o el Gran Pez, pero en su tan gustado papel de Ewan McGregor, en España me llama la atención Belen Rueda, sinceramente desconozco la razón de su éxito o su pesencia constante, porque siempre es la misma, sean mega dramas o terror terrorífico, ella sonrie y se asusta igual. Otro caso que me llama la atención, digo de los gringos -  británicos puedo entender que en su afán de posesionar estrellas que luego venderán sus productos está su fórmula, pero en Argentina un señor tan admirado y premiado como Ricardo Darín me no entender. Ocurre exactamente lo mismo que en los casos anteriores.

No es justificación ni defensa para Gael y Diego, solo que me extraña que con los nuestros sí seamos muy exigentes y no seamos parejos.



No hay honor más grande que ser un Charolastra!

PS. Que difícil hablar de este par y no mencionar a Luisa...


30.8.16

Miguel, el Johnny y JuanGa.

Si a mi me interesara realmente entenderme y componerme en éste momento me estaría estudiando, pero que hueva.
Tengo un buen de jale, no tengo ganas de hacerlo, tengo junta a las 9 con mi jefe, no tengo nada que llevarle y prefiero estar aquí, evadiéndolo.
Ayer tuve sesión en el infierno, y no me chamusqué, tampoco estoy como mis compañeritos regios quesque nos fue rebien...no, para nada. Pero al día siguiente no dan ganas de nada.
Se murió Juanga.
Curiosamente venía saliendo del Cine cuando leí la noticia en Twitter.
Volví a ver por segunda ocasión Te Prometo Anarquía.


Sigo sin aclarar mi duda inicial, ahora me queda claro que así debe ser, no conozco mas obra de Julio Hernandez, supongo era su intención, el tan de moda final con atisbos de insanidad mental en el protagonista.
De que va?
Otra vez del mito materno haciendo de las suyas (si ya se que donde quiera dicen que de malandros jotitos pero yo no), la ausencia de la madre, o la presencia incorrecta.
Miguel y Johnny son dos chavos skater les dicen, apasionados de muchas cosas no solo entre ellos, les apasiona el aire, volar, sentir sus pieles, y cosa curiosa, la humanidad.
Miguel es el niño  bien, o que sus padres pretendían que así lo fuera.
Johnny es el hijo de la muchacha que crece viendo al niño bien renegar de la bondad de sus padres ansiándolo para si.
Crecen juntos, acompañándose y protegiéndose, entendiéndose y queriéndose. Y así pasan los años, hasta que el quererse les fue complicando la vida.
Sus madres por obvias razones de clase intentaron separarlos con escaso éxito, cuando ya no pudieron hacerlo dentro lo hicieron afuera, oportunidad brindada para conocer el mundo exterior, la libertad.
Afuera una vez liberados del maldito yugo, no tuvieron regla que los midiera, y volaron.
Aficionados a rolar sobre ruedas, a fraternizar entre congéneres, vivieron y conocieron, de todo como en bótica, y en la Cd. de México tenían que toparse con el diablo, ésta vez vestido de actorcillo de comerciales y fotonovelas en falda hawaiana.
Gabriel es el contacto que los conectará con el hampa, el bajo mundo, los cárteles que emblematizan hoy en día a nuestro México tan cantado por Juanga, quien al ver el arrastre de los chavos en las calles, los animan y organizan para conseguir sangre, sangre fresca para sus heridos.
Miguel y Johnny la hacen de tratantes de vacas, con lo que sobreviven como ellos quieren, hasta que algo sale mal.
Luego de conseguir un cargamento de 50 vacas (52 con el Tecno y la novia del Johnny), el narquillo que llegó por el cargamento se sale de guión y los hace a un lado, con el consabido destino que ya todos conocemos para el cargamento.
Miguel y Johnny, más Miguel que Johnny se hunden en el arrepentimiento y la culpa, y en medio de ese arrepentimiento y esa culpa intentan calmar su coraje vengándose del mismisimo diablo, para luego, ser presas del abandono interno, ese que los hace refugiarse el uno en el otro entre sábanas de hotel barato.
Y es en ese contexto cuando reaparece el personaje maldito....la Madre.
Es Johnny el primero en contactar a Brenda, (luego de eyacular a mi me da por prender un cigarro, pero hay a quienes les da por hablar con su madre, así el Johnny), quien le cuenta que es momento de huir juntos, que al fin y al cabo trae un buen de lana, una vez escucha la voz de su sacra mamacita y se tranquiliza, duerme como angelito junto  a su compañero, despierta sigiloso y emprende graciosa huida, para encontrarse con ella.
Mujer amargada y abnegada, cansada y dolida, sufrida y desgraciada, arrastra su moto, esa que cederá para que él conduzca de manera ridícula a donde él no quiere ni puede permanecer, y que obviamente abandona.
Y se va volando en su patineta.
Miguel al despertarse solo y abandonado obvio le habla a la suya y le pide que venga en su ayuda, ayuda que se transforma en el exilio obligado, si el jodido se exilia en la sierra poblana el rico se exilia en Texas, con sus conexiones y su inglés de colegio clasemediero.
De nada sirven sus suplicas, no se va, lo mandan al sueño americano, un  sueño que el no quiere soñar, el no quiere limpiar escusados ni regar jardines, el quiere seguir soñando con el amor, ese que él conoció de niño cuando más lo necesitaba, con el Johnny, su Johnny.
Salgo del Cine y Twitter inundando con la muerte del ídolo.
Crecí escuchándolo, a veces odiándolo y padeciéndolo, no recuerdo mucho gustándolo, pero si atendiéndolo.
A mi me gustaban más sus canciones en las voces de Lucha y Rocio, de Lupe y Angélica...sobre todo en Lucha.
En ella me parecían auténticas, en él simpáticas.
Con el paso del tiempo lo he ido valorando.
Hoy le reconozco su enorme acervo, legado y trayectoria, su única capacidad de conectar y motivar, nadie como él para hacerse respetar a su manera, porque podrían estarle gritando joto y papacito al mismo tiempo y él celebrando por igual.
Hoy muchos de sus versos me ponen a pensar en su vida, esa que supongo en cualquier momento saldrá a la venta editada por alguna editorial patito.
Si su vida fuera llevada a la pantalla no veo firma que la pueda llenar en su totalidad, quizá en etapas, a Ripstein le daría su infancia, quizá hasta su primer etapa en la Cd. de México, hasta su salida de Lecumberri. Su ascenso a Naranjo, su lado homosexual bien obvio yo a Almodóvar, y su final a Cuarón.
No veo un tono de principio a fin, veo patinas por doquier, así como imagino su vida.
No se si haya vivido como querido, pero sí parece que cuando pudo lo hizo.
Dios lo tenga donde merezca.


22.8.16

Carrie, Brody y Quinn

Hace tiempo que conocí a Carrie, de entrada me inquietaron sus maneras, había algo en su mirada que me hacía pensar que había mucho detrás. O dentro.
Muy ágil de pensamiento, astuta en sus movimientos, analítica en su proceder, aunque más conocida por el mal manejo de sus impulsos, pero no lo considero atributo de su personalidad, lo veo como consecuencia de sus trastornos, que muchos capítulos después me comprueban.
Cojonuda y obcecada, tenaz y manipuladora.
Procede de una familia tradicional, conservadora y pro-americana, que no pro-yanqui.
Su madre dejo el núcleo materno cuando ella contaba con solo 15 años, su hermana 17, y su padre enfermo y abandonado hace lo mejor que puede con sus dos retoños, a una la inclina por el lado médico, titulándose como psiquiatra, y a la menor la apoya en enriquecer sus dotes humanistas en Princeton, donde se gradúa en Lingüística y Estudios de Medio Oriente.
Al igual que Clarice Stearling, es reclutada antes de graduarse al ser detectada por su mentor y en adelante cuasi padre Saúl Berenson.
Es difuso aseverar cuando iniciaron sus síntomas de inestabilidad psico emocional, en algún capítulo se deja entrever que fue al final de su carrera, luego cuando enfrenta a la madre tras la muerte de Frank, ella espeta el abandonó siendo muy jovencita, justo cuando más la necesitaba dada su condición, y es bien sabido que fue abandonada a la edad de 15, así que es difícil a ciencia cierta asegurar cuanto lleva medicándose, lo que es innegable es que presenta un cuadro de Bipolaridad acelerada bajo control médico, al menos mientras reconoce su bienestar, porque hay detonantes que la hacen dejar todo de lado con las consabidas consecuencias.
Incapaz de relacionarse afectivamente con alguien, sus intentos de relacionarse en pareja han sido marcados por el fracaso.
Se ha dejado entrever que se lío sexualmente con su primer jefe David Estes, siendo él casado, contribuyendo al clásico conflicto de 2 que se torna en 3 para quedar en cada uno por su lado.
Indudablemente su relación mas fuerte, sería, tormentosa e importante ha sido con  Nicholas Brody. Ex marine, ex rehén, ex asambleísta, ex todo....ese pobre hombre ha sido o fue de todo.
Militar caído en manos del enemigo y reclutado por el líder terrorista Abu Nazir, quien lo convierte al Islam, le encomienda la educación de su hijo, lo que los ata fuertemente en terrenos de la espiritualidad, la hermandad, de la venganza.
Al reaparecer Nicholas Brody en cadena nacional como super héroe de guerra americano, Carrie no se traga el cuento del héroe cautivo, lo sigue y persigue hasta comprobar que Brody es el agente americano reclutado por Abu Nazir, lo que los marcará de por vida.
Carrie no conforme con su Bipolaridad es presa de Estocolmo, se involucra sexual y afectivamente (a su manera) con Brody, para a partir de ahí siempre estar luchando dividida, entre el amor a su patria y la pasión por el hombre.
Mientras que Nicholas no pudo superar su pasado, Carrie no supo superar su afición.
Ya era bien sabida su pasión por el alcohol y los encuentros sexuales de ocasión, al llegar Brody a su vida su inestabilidad emocional se vuelve más frágil que de costumbre, llegando a vivir al borde de la locura y de la perdida de reconocimiento profesional, todo se le va en ayudarlo (a él y a todo lo que lo rodea, llámense esposa, hijos u complices), en intentar liberarlo de su pasado, en tratar de recuperarlo para si, lo cual no consigue.
Reclutado por enésima vez por Saúl para una misión cuasi suicida en territorio iraní, es detenido y juzgado, condenado a la horca por traición al Islam, de lo cual Carrie fue testigo presencial.
Antes de morir, Carrie le da el último motiva su vida, ella espera a su tercer hija.
Durante toda su vida si se puede teclear al lado de Brody, había un tercero que velaba por ella a distancia, Quinn, Peter Quinn.
Y he aquí mi definida imparcialidad hacía Quinn.
Personaje discreto, profesional, dispuesto, generoso, siempre al pendiente del colapso que se le avecinaba a la tremenda agente.
Amando en silencio, lo cual en ocasiones me hacía dudar de su salud mental (es bien sabida mi afición por encontrar orates y diagnosticarlos), Quinn se convirtió en fiel escudero y salvaguarda de la Mathison, secundándola y proveyéndola en toda misión que les tocara.
Juntos vivieron la muerte de Sandy Bachman, al intentar rescatarlo son atacados por una turba de enfurecidos alentados por un agente del ISI, en un maquiavélico plan por destruir al Imperio.
Tal evento además de marcarlos los une y define como pareja.
Lo cual ellos no sabrán hasta luego de pelear y entregarlo todo en una Islamabad convulsa, literalmente tomada por el grupo guerrillero liderado por Haissam Haqqani, quien derrota al imperio y los echa a patadas de Pakistán.
La derrota de Carrie es acentuada por la muerte de Frank, su padre, y probablemente el único cómplice real, es Frank quien toma la protestad de la bebé producto de su relación con Brody. Carrie incapaz de educarla, la deja en manos de su padre y hermana, cada que intentaba encarrilar su instinto materno aceleraba el descontrol de sus emociones y se alejaba de todo.
La derrota en Islamabad no solo dañó a Carrie, al país entero representado por ella, por Quinn y por Saúl, pero es Carrie la que más lo sufre, al recrudecerse por la muerte del padre, al comprobar que la madre salió a luchar por sí misma y que Quinn, de último minuto decide no esperarla mas, decide que no tiene ni debe soñar con ella.
Y he aquí la que es probablemente mas dura crisis personal vivida por Carrie a la fecha, la derrota profesional, la muerte del padre, el abandono de Quinn, la equivocación respecto a la madre y la desilusión respecto  a Saúl, lo que la orilla al retiro.
El resto, es otro otra entrada.